Quien más tiene, menos suelta.
El hombre es para el hombre un espejo.
Ni amigo burgalés, ni cuchillo cordobés.
Un benefactor es el que me hace bien, incluso aunque haga mal a todo el mundo.
El rico nunca está satisfecho.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
Por San Simon y Judas, saben más ricas las uvas.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.
El que come poco y bien, vive mucho y mejor.
El que tiene boca, se equivoca.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
El agua tiene babosas.
Todo el mundo ha sido antes joven, pero no todas las personas han sido viejas con anterioridad.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
A chico caudal, mala ganancia.
El sol no sabe de buenos, el sol no sabe de malos. El sol ilumina y calienta a todos por igual. Quien se encuentra a sí mismo es como el sol.
El tropezón enseña a sacar el pie.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Madurar viche.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
Dejar lo cierto por dudoso, es peligroso.
El que avisa no es traidor.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
El que no se fía, no es de fiar.
Chapucero es el barbero que deja rasposo el cuero.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
El salario del justo es la vida; la ganancia del malvado es el pecado.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
Te conozco, pajarito.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.