Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Obediencia es noble ciencia.
Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza.
Maña y saber, para todo es menester.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
Escucha en el silencio y serás sabio.
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
Saber de pobre no vale un duro
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Nadie es sabio en todas partes.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
La auténtica ciencia enseña sobre todo a dudar y a ser ignorantes
Vale más el que sabe más.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Callando el necio, se hace discreto.
Diligencia vale más que ciencia.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
No es noble quien lo es, sino quien lo sabe ser.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
La ignorancia es abuela del saber.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
El más cuerdo, más callado.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
Aprendiz de muchas ciencias, maestro de mierda.
Cuanto más se sabe, menos se asegura.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
La duda es la llave del conocimiento.
El pensamiento postrero es más sabio que el primero.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
El saber no ocupa lugar.
Los labios del justo orientan a muchos; los necios mueren por falta de juicio.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
La sabiduría es como una mujer legítima, no permite otra mujer en su casa.
El que sabe sabe y el que no lo inventa.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada