Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.
Más sabe el necio en su casa que el sabio en la extraña.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
El más cuerdo, más callado.
Necio es quien con necios anda.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
La conjetura del sabio es mas sólida que la certeza del ignorante.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Aprendiz de muchas ciencias, maestro de mierda.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
El buen saber es callar, hasta ser tiempo de hablar.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
El que sabe sabe y el que no es empleado publico.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
Saber poco obliga a mucho.
Breve habla el que es prudente.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.
La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
El bobo si es callado, por sesudo es reputado.
Callando el necio, se hace discreto.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
Cuanto más se sabe, menos se asegura.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
El necio cree que todo lo sabe.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
A palabra necias, oídos sordos.
El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.Proverbios 1:7