Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.
El viento de la adversidad no sopla jamás sobre el reino de la sabiduría.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
De necios es huir de consejos.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
El que a burros favorece, coces merece.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Toma consejo de uno que sea superior a ti y de otro que sea inferior a ti y luego forma tu opinión.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
Mente sana, cuerpo sano.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
El que ríe de lo que desconoce esta en el camino de ser un ignorante.
A buey viejo, pasto tierno.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
Buen pedidor, mal dador.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Amigo de todos, loco con todos
El hombre propone y Dios dispone.
A secreto agravio, secreta venganza.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
A padre ahorrador, hijo gastador.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Quien hace una pregunta es ignorante cinco minutos; quien no la hace será siempre ignorante.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Si lo sabe Dios, que lo sepa todo el mundo.
El uso hace al maestro.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Padre diestro, el mejor maestro.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Quien habla en voz alta, piensa poco.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
El que quiera saber, que vaya a Salamanca.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.