Todo mono sabe en que palo trepa.
Todos dan consejo y pocos lo toman.
Una cosa es predicar y otra distinta dar ejemplo.
Una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa.
Una de cal y otra de arena, hacen la mezcla buena.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
Una van de cal y otra van de arena.
Un buen consejo a tiempo no tiene precio.
Unos dicen lo que saben, y otros saben lo que dicen.
Volver a inventar la rueda.
Voz del pueblo, voz de Dios.
La habilidad del barbero consiste en dejar patilla donde no hay pelo.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
A barco nuevo, capitán viejo.
El hombre por las buenas entra hasta en el infierno, por las malas ni al cielo.
La inteligencia es como los calzones, hay que tenerla pero no hay que mostrarla.
La más fiel memoria, no siempre es historia.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
De refrán y afán pocos se librarán.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Ayudaté y serás ayudado.
Bruto animal es el que no busca deleite espiritual.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
Es más importante la creatividad que la inteligencia.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
Los grandes talentos son calmados en la prosperidad y callados en la adversidad.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
No ensucies el agua para después tomártela.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
Ahora es cuando chile verde, le has de dar sabor al caldo.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Cada necio quiere dar su consejo.
Criticar es más fácil que imitar.
Cuando los ciegos guían, ¡ay de los que van detrás!.
Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.
Hay que aprender a ser gato de casa grande, se van a acabar los ratones.
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?
Todo en la vida tiene su medida.