Me importa un comino.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Monjas y frailes, putas y pajes, todos vienen de los grandes linajes.
Nada complicado da buen resultado.
Nadie es tan bruto que tire piedras a un árbol sin frutos.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Nadie sabe como esta el fondo de la olla solo el cucharón.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
No al moco, sino donde cuelga.
No caga en loma, por no ver rodar el bollo.
No compares el tocino con la velocidad.
No des consejo a quien no te lo pide.
No es lo mismo decirlo que hacerlo.
No es lo mismo oír que escuchar.
No es virtuoso quien no se alegra con la virtud.
No hay albarda que le quede bien.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
No hay mejor cuña, que la de la misma madera.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
No todas las preguntas merecen una respuesta.
No todo el monte es orégano.
Nunca segundas partes fueron buenas.
Obra de portal, dura poco y parece mal.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
Orden y contraorden, desorden.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Per natura non da, Salamantica non presta. Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
Pezuña sobre agua, no deja huella.
Por donde pasa la aguja, pasa el hilo.
Por el rastro se da con la liebre.
Promete poco y haz mucho.
¡Qué bien dijo aquel que dijo, cuando dijo lo que dijo!
Quedo como la teta de la vaca, ni en el cuero ni en la carne.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
Quien da el consejo, da el tostón.
Razones sacan razones.
Refranes de viejas son sentencias.
Se dice el milagro pero no el santo.
Según dijo Galeno, lo que para unos es malo, para otros es bueno.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Si alejas el combustible, alejas el fuego.
Si de nogal no dio nueces, de santo, ¿qué te parece?.
Si no sabes estar solo, nunca serás libre.
Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.
Si yo tuviera una escoba cuantas cosas barreria.
Sobre advertencia no hay engaño.
Nota: San Bernardino es un asilo de Madrid.
Tamal que es de manteca en las hojas se conoce.
Todo lo que brilla, no es oro.