Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Haz favores y harás traidores.
El tonto ni de Dios goza.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Jorobas y manías no las curan los médicos.
Todos nos creemos capaces de aconsejar a los demás.
A enfermedad ignorada, pocas medicinas y a estudiarla.
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
Lo que dejes para después, para después se queda.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Come santos, caga diablos.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
El ignorante al ciego es semejante.
Lo escaso es siempre lo más bello.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
Mear claro y recio deja al médico por necio.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
El que mucho promete, poco cumple.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
Ni por salvar la vida es licita la mentira.
Del uso viene el abuso.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Quien bien hace a su enemigo, a Dios tendrá por amigo.
Los tontos consiguen las mejores cartas
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Si eres escrupuloso, no esperes ser muy rico ni muy famoso.
Espera debajo al que está arriba, caerá.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Donde hay voluntad, hay un camino.