Si te molesta que te mientan, no preguntes.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
El hombre propone y Dios dispone.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
¿Enseñar sin saber?, como no sea el culo, no sé qué.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.
Que no te den gato, por liebre.
Trata al que no es virtuoso como si lo fuera, y se volverá virtuoso
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
Vale más buena cara que un montón de halagos
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
Mejor prevenir que lamentar.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Si la catedral es grande, no tienes que santiguarte todo el día.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Qué es una raya más para el tigre.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
Dios era bueno para negociante.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
Recuérdalo bien Mamerto, todo pirata no es tuerto.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
La fantasía es la droga de la mente
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Sin sal, todo sabe mal.
Lección dormida, lección aprendida.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
El estudio y la experiencia, son los padres de la ciencia.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Es mejor empezar en la noche que no empezar.
Digas lo que digas, siempre dirán que dijiste, que no dijiste nada
El mal entra a brazadas y sale a pulgaradas.