Los oídos no sirven de nada a un cerebro ciego.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
El ignorante es poco tolerante.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
Monjas y frailes, putas y pajes, todos vienen de los grandes linajes.
El que no asegunda no es buen labrador.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Criar un hijo cruel es preparar el propio infierno
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
Aprendiz que aprende mal, nunca será buen oficial.
Aunque esté justificada, la felicidad siempre es un privilegio
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Hablar hasta por los codos.
Como vives, juzgas.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
El paraíso está en el regazo de una madre.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
Mentar la soga en casa del ahorcado no es nada acertado.
Buena es la tardanza que hace el camino seguro.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
A buey viejo, no se le saca paso.
Para vivir una vida desprendida, no debemos considerar nada como de nuestra propiedad.
Agua, candela y la palabra de Dios, ningún hombre de bien las negó.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Quien es bueno y tiene amigos no acumula riqueza
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
El que aprende con pelos abajo, aprende poco y con trabajo.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
Miente una sola vez y no te creerán después aunque digas la verdad.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
La nobleza y los blasones, nada valen sin doblones.
Hijos y hogar, son la única verdad.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
Si los escritos desaparecen la nación desaparecerá, si los escritos son brillantes la nación es excelente.
Cuídate si quieres que Dios te proteja
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.