Hable el sabio y escuche el discreto.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Para cada hombre sabio hay un más sabio.
Saber poco obliga a mucho.
La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
No hay dicha, sino diligencia.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
A la virtud, menester hace espaldas.
La prudencia es la fuerza de los débiles.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
El que es sabio nunca enceguece.
Esposa prudente es don de Dios.
Buena es la costumbre en el bien.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
Desee bien, sea bueno.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
De sabios es variar de opinión.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.
El saber no ocupa lugar.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Necio que calla por sabio que pasa.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
La ignorancia es pasajera, el conocimiento es perdurable.
Sabio es quien poco habla y mucho calla.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
Nobleza obliga.
Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, Y que obtiene la inteligencia; Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, Y sus frutos más que el oro fino. Más preciosa es que las piedras preciosas; Y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella. Proverbios 3:13-15
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Hablar de virtud es poco; practicarla es el todo.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
No muchas cosas bien aprendidas, sino pocas y bien asbids.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Tu secreto debe pasar a ser parte de tu sangre.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
No hay virtud y nobleza que no abata la pobreza.
El saber no ocupa lugar, la ignorancia tampoco.