No hagas cosas buenas que parezcan malas, ni malas que parezcas buenas.
Ni están todos los que son, ni son todos los que están.
No creo en brujas, pero que las hay las hay.
No hay pero que valga.
Al que le pique, que se rasque.
El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones.
Parecerse como un huevo a una castaña.
No hay peor sordo, que quien no quiere oír, ni peor ciego, que quien no quiere ver.
Lo que mal empieza, mal acaba.
Por sus hechos los conoceréis.
Cada quien, con su cada cual.
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
Desvestir un santo para vestir otro.
Variante: El perfume bueno viene en frasco pequeño.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Cada cabeza es un mundo.
Como no son tuyos los zapatos, que tiras por el barro.
El león, no es como lo pintan.
El que avisa no es traidor.
En el país de ciegos, el tuerto es rey.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
Esta bien que sea el encaje; pero no tan ancho.
Los bienes son para remediar los males.
No crece el río con agua limpia.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Ser bueno, a veces no es tan bueno.
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
Uno puede llevar al caballo al agua, pero no lo puede hacer beber.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
Échate este trompo a la uña.
El que no tiene cabeza, tiene que tener pies.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
El veneno como el perfume vienen siempre en frasco pequeño.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
No todo el que chifla es arriero.
Pensabas que eras melón y te volviste calabaza.
Rectificar es de sabios.
Solo sé que nada sé y ni aún de eso estoy seguro.
Todo problema tiene una solucíon.
Vayan las verdes por las maduras.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
Ni tengo padre, ni madre, ni perro que me ladre.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
El papel aguanta todo lo que le pongan.
Es más fácil, destruir que construir.
No es más sabio el que más sabe, sino el que lo oportuno sabe.