Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
Pecado callado, medio perdonado.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
De lo que no sabes, no hables.
La religión cala siempre en los estratos pobres
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
El amor, de necios hace discretos.
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
Ser amable es ser invencible.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
El que sabe guardar un secreto es porque está muerto.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Hablando la gente se entiende.
Paciencia, cachaza y mala intención.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Abad y ballestero, mal para los moros.
La malicia hace sucias las cosas limpias.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
Quien hace mal, aborrece la claridad.
Ocurre en las mejores familias.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Refranes de viejas son sentencias.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Todo lo que no es dado es perdido
Una reputación de mil años quizás dependa de la conducta de una hora.