Quien primero viene, primero tiene.
Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
A creer se va a la iglesia.
Por fornicar y andar desnudo no matan a ninguno.
Quitar la leña debajo de la caldera.
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Acércate a los buenos, y serás uno de ellos.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Para que unos vayan delante, otros deben ir detrás.
Burgáles, mala res.
Vale más una vieja que un pejeverde.
No digáis mal del año hasta que sea pasado.
El que evita la tentación, evita el pecado.
Una onza de vanidad deteriora un quintal de mérito.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Lo que siembres, recogerás.
Tus hijos harán contigo, lo que tú hicieres conmigo.
En la naturaleza, no hay castigos ni premios, solo consecuencias.
No gastes pólvora en gallinazos.
Pisar mierda trae buena suerte
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Pueblos unidos, jamas serán vencidos.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Ládreme el perro y no me muerda.
A carnero castrado no le tientes el rabo.
A la fuerza no es cariño.
Fingir no es mentir.
Rey nuevo, ley nueva.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
No enciendas un fuego falso frente a un dios verdadero
Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.
A la mujer casada, no le des de la barba.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Amor y muerte, nada más fuerte.
Demasiado pedo para la mula.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
Voy a ir hacer un mandado.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
Moza reidora, o puta o habladora.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
De donde menos esperanza se tiene, de allí el bien viene.