El día para el trabajo; la noche para el descanso.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Destruye al león cuando solo es un cachorro.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Quien se casa, casa quiere.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
Labrador, ara y ora y espera tranquilo la última hora.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.
Médico sin ciencia, poca conciencia.
Ama al grado que quieras ser amado.
Risa liviana, cabeza vana.
Campo bien regado, campo preñado.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
Bien vivió quien bien se escondió.
Ignorante y burro, todo es uno.
Precaverse contra un posible percance.
Si quieres que te siga el perro dale pan
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Estar armado hasta los dientes
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
Nunca cages mas de lo que comes.
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
Cuando tres marchan juntos tiene que haber uno que mande.
A la hija muda, su madre la entiende.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Quien no se arriesga no conquista
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Iglesia cerrada, ni culto ni nada.
Quien con hembras no fornica, o es cachorro o es marica.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
El que no aprende es porque no quiere.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
La Justicia y la muerte igualan a todos los vivientes.
Real no saca real; es menester para trato más caudal.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
A perro viejo no hay tus tus.
Todos dan consejo y pocos lo toman.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.