A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Contra la gota, ni gota.
No jales que descobijas.
Al amo comerle y no verle.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
Boca de verdades, cien enemistades.
Primero, pensar y después, hablar.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.
A cada puerta, su dueña.
Quien pisa con suavidad va lejos. Proverbio Irlandés
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
No muerdas la mano que te da de comer.
Buen moro, o mierda u oro.
Para aprender, lo principal es querer.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
A otra cosa mariposa.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Si te señalo la luna, no te quedes mirando mi dedo.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
Buena es la pelea ganada, pero es mejor la evitada.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
Si no vas de acuerdo con uno, es su problema;si no vas de acuerdo con nadie, es tu problema.
Madurar viche.
Con promesas no se cubre la mesa.
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.
Haz favores y tendrás enemigos.
Una buena dote es un lecho de espinos
Hasta el más santo tiene su espanto.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
Más vale tuerta que muerta.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
Lo vergonzoso no es no saber, sino no aprender.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
Cinco: por el culo te la hinco.
Al perro y al gato no les pongas en el mismo plato.
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?