Entra, bebe, paga y vete.
Al amigo y al caballo no apretallo.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
Recuérdalo bien Mamerto, todo pirata no es tuerto.
Favorecer, es por norma perder.
La fe no tiene miedo.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
Componte para el marido y no para el amigo.
No muevas lo que esté bien.
Quien reparte la herencia antes de la muerte, se merece que le den con una piedra en la frente.
La muerte a nadie perdona.
No hables en falso de un hombre; no separes el corazón de tu lengua.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
No ser escaparate de nadie.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
El hijo mal enseñado no será muy honrado.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
Espero que os haya gustado mucho esta recopilación de Proverbios budistas. Muchas gracias por vuestra atención.
Cada cual en su corral.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Igual con igual va bien cada cual.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Refranes y consejos todos son buenos.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Pedir con el puño en alto, no es súplica sino asalto.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2