Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
La lima, lima a la lima.
El que da primero da dos veces.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
La falta de progreso significa retroceso.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Pan, vino y carne, crían buena sangre.
Ni en pelea de perros te he visto
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
Si Dios no te ha dado gloria, confórmate con la fama.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
En Abril y en mayo no dejes en la casa el sayo.
De casi no muere nadie.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Carne blanda y vino puro, alimento seguro.
El hombre se arropa, hasta dónde la sábana le llegue.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
Cada cosa nace para su semejante.
Le dieron como a violín prestado.
Cuando estuvieres con él, vientre con vientre, no le digas todo lo que sientes.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
La suerte está echada.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
Más deberás a un buen hermano que a un mal cuñado.
La esperanza alegra el alma.
El remiendo, bueno o malo, ha de ser del mismo paño.
Aquí hay gato encerrado.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Más haces callando que gritando.
Dale un pez a un hombre y comerá un día; enseñale a pescar y comerá siempre.
Donde comen dos comen tres.
Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
Más vale aprovechar que tirar.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Asno con hambre, cardos come.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Al que es pobre todos sus parientes le despreciarán; si es rico, todos son sus parientes.
Obra con amores y no con buenas razones.
Antes de entrar en un lugar, fíjate por dónde se puede salir.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Los hombres más importantes, se miden por sus amantes.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.