La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.
Comida de aldeanos, sin manteles, pero mucho y sano.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
La tercera es la vencida"
Amistad de juerga no dura nada.
Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.
Gente parada, malos pensamientos.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
En el país de ciegos, el tuerto es rey.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
A batallas de amor, campo de plumas.
Trata al que no es virtuoso como si lo fuera, y se volverá virtuoso
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
El cerdo siempre busca el fango.
Quien no oye consejos no llega lejos.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Agrandado como alpargata de pichi.
Bien ora quien bien obra.
Un labrador en pie es más que un grande arrodillado.
Basta un minuto para hacer un héroe, pero es necesaria toda una vida para conseguir un hombre de bien
Consejo tardío, consejo baldío.
Hay que leerle la cartilla.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
Si vas a morir, muere llenito.
El mundo es una rosa, huélela y pásala a tu amigo
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Tarde piaste pajarito.
De cuarenta años para arriba, no te mojes la barriga.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
Con todos corro y con ninguno me paro.
Cabeza grande y gran cabeza, son dos cosas muy diferentes.
Pajes; mozos y era Perico solo.
En tu comunidad, no luzcas tu habilidad.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
Roma, acuerdos y locos doma.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
No compres cosa vieja que no sea vino, jamón o teja.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
La madera de enero no la pongas al humero; déjala estar cortada, que ella se curte y amansa.
A nadie le huelen sus peos ni sus hijos les parecen feos.
Lo que siembras cosechas.
En el libro de la vida, lo aprendido no se olvida.