El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
De la continua lección nace la ciencia.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
La falta de progreso significa retroceso.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Ni quiero ni rechazo nada de modo absoluto, sino que consulto siempre las circunstancias.
El estudio y la experiencia, son los padres de la ciencia.
Dar en el clavo.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
El mal entra a brazadas y sale a pulgaradas.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Moneda a moneda se hacen las rentas.
Buena es la costumbre en el bien.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
Cada hombre deja sus huellas.
Más vale callar que con borrico hablar.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
Conócete a ti mismo.
Fácil es criticar y difícil obrar.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Sobre gustos y colores no han escrito los autores.
Riña de amantes, agua referescante.
Dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Si un problema tiene solución,no hace falta preocuparse.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.