Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
Una cosa es predicar y otra distinta dar ejemplo.
Ponerse la tapa en la cabeza
Más se mira al dador que a la dádiva.
Mudarse por mejorarse.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Cuando hay sospechas, haya cautela.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
El que adelante no mira, atrás se queda.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
El buen saber es callar, hasta ser tiempo de hablar.
La oración de los rectos en su gozo.
Hacer la del humo.
Es más fácil hablar que saber guardar silencio.
De refrán y afán pocos se librarán.
Remienda paño y pasarás año.
Nadie entre en el bien sino mirando cómo ha de salir de él.
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
Debo, no niego; pago, no tengo.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Adonde el corazón camina, el pie se inclina.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
A la vejez, viruelas.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Una palabra deja caer una casa.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
Después de beber cada cual dice su parecer.
La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Una palabra al oído se oye de lejos.
¿Mirón y errarla?.
La fuerza vence, la razón convence.
Lo que de noche se hace, de día se ve.
El hábito no hace al monje.
Otros tiempos, otros modos.
Lo que se hace de noche sale de día.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Detenerse después de probar un poco algo.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.