Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
Espéjate para que veas cómo eres.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
Año de endrinas, año de espinas.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Cague la espina quien se comió la sardina.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
La esperanza es lo último que se pierde.
Malo es errar, pero peor es perseverar.
La casa caída, el corral agrandado.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
El que está cerca de la vaca, algo mama.
Pájaro que comió, pájaro que voló.
En mi casa mando yo que soy viudo.
Amigo reconciliado, doble enemigo
En gran casa, gran gasto se amasa.
Noche toledana. (Irse de farra).
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Perro flaco soñando con longaniza.
Solo como Adán en el día de la madre
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Redondear la arepa.
Le da siempre algún recelo, al calvo que pierde un pelo.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
A gran chatera, gran pechera.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Peso y medida, alma perdida.
El dolor del viudo es corto pero agudo
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
Campo florido, campo perdido.
El cuclillo, solo sabe su estribillo.
Dolor de viuda, bien poco dura.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Buena cara dice buen alma.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
A ese andar, llévalos mi baca.