Principio quieren las cosas.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Hace mucho más año un hacha en la boca que en la mano.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
La ignorancia es pasajera, el conocimiento es perdurable.
Pesar ajeno, no quita el sueño.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
De ausente a muerto, no va un dedo.
Daño merecido, no agravia.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Haber de todo, como en botica.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
El fraile, la horca en el aire.
De tal árbol tal astilla.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
El desperdicio, crea la necesidad. No desperdicies y no necesitarás.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Volverse humo.
Algo es algo dijo un calvo. Y se encontró un peine sin púas.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
El casado casa quiere.
Por el árbol se conoce el fruto.
Gente de montaña, gente de maña.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
En bote pequeño la buena mermelada.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Viendo al payaso, soltando la risa.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Bien vivió quien bien se escondió.
Quien mucho desea, mucho teme.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.