El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Hacer algo muy en los cinco casos.
A gran solicitud, gran ingratitud.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Freídle un huevo, que dos merece.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
Hombre avisado, medio salvado
Reyes y mujeres no agradecen.
Llagas viejas, tarde sanan.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
Un día menos, una arruga más.
Atente al santo y no le reces.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
El hombre es un animal de costumbre.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
Pensabas que eras melón y te volviste calabaza.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
Para bien hablar, antes bien pensar.
Al amo comerle y no verle.
Como soy del campo, aquí me lo zampo.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
Para que quiere cama el que no duerme.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Admisión de delito, relevo de prueba.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Esto es el pan nuestro de cada día.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Dulce y vino, borracho fino.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
Después de un gustazo, un trancazo.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
Van al mismo mazo.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.