Navarro, ni de barro
A un bagazo, poco caso.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
Loquillo y los Trogloditas.
Tan rápido como un chisme.
No escupas contra el viento.
Basura es todo lo que en el suelo se barre, y aunque remonte a las alturas, cuando baje seguirá siendo basura.
Cielo aborregado, suelo mojado.
Sobre mojado llueve, y sobre seco a veces.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
De la noche en la espesura, hasta la nieve es oscura.
La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
Pan y vino y carne, a secas.
El barro se endurece al fuego, el oro se ablanda.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
Hacer pinitos.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Al perro flaco, todo se le vuelven pulgas.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
Los experimentos, en casa y con gaseosa.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
Cuando el sol se pone cubierto, o lluvia o viento.
Jabón e hilo negro, todo es para la ropa.
Para muerte repentina, mezclar trago y gasolina.
Luna con cerco, lluvia y viento.
No desesperes: de las nubes más negras cae un agua que es limpia y fecunda.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Dar una de cal y otra de arena.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
De lo perdido, lo que aparezca.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
No gastes pólvora en gallinazos.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
A palabras necias, bofetones.
Un carbón ardiente, hace quemar al siguiente.
Cantad al asno y soltará viento.
A hierro caliente, batir de repente.
Son como uña y mugre.
Líbrame de estar sudado del aire encallejonado.
Más vale callar que con borrico hablar.
Paciencia y barajar.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
El infierno no sirve para quemar paja.
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.