Un gramo de discrección vale por un kilo de ingenio.
La paja solamente se ve en el ojo ajeno.
Sin pito y sin flauta.
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
El chocolate, muy movido y poco hervido.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
El veneno como el perfume vienen siempre en frasco pequeño.
Bolsillo vacío, trapo le digo.
Si en Abril hay lodo, no se perderá todo.
Palabras blandas te pondrán en andas.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
Al que escupe para arriba, le cae en los ojos.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Es puro jarabe de pico.
Un copo de nieve no puede existir en una tempestad del fuego.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
A perro sarnoso todo son pulgas.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
Lagrimas con pan, pronto se secarán.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
A gran seca, gran mojada.
Es cualquier baba de perico.
Calumnia, que algo queda.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Quitar la leña debajo de la caldera.
Qué inflama rápidamente,se extingue pronto.
Hablar en plata blanca.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
Plata de cura, ni luce ni dura.
Al mal segador la paja estorba.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Mala mañana, niebla sobre la escarcha.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Leche y vino, veneno fino.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Si la nube es negra, cuídate de la piedra.
Estornudos y frailes, salen a pares.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
De airado a loco va muy poco.
Después de Dios, la olla y todo lo demás es farfolla.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Una de cal y otra de arena, hacen la mezcla buena.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
La niebla deja el tiempo que encuentra
Hablar poquito, y mear clarito.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.