Neblina, del agua es madrina.
Del monte sale, con que se arde.
A la hora de la quema se verá el humo.
El carbón que ha sido lumbre, con facilidad se enciende.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
Quien se quemare, que sople.
El aire que corre muda la veleta, más no la torre.
Donde humo sale, fuego hay.
Todo lo que corre nada y vuela, a la cazuela.
Con buena escoba, bien se barre.
Chimenea que tira poco, el humo a los ojos.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
A la leche, nada le eches; y debajo aunque sea cascajo.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
Cada palito tiene su humito.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
El ceremonial es el humo de la amistad
Niebla en menguante, mal tiempo en adelante.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
Al catarro, con el jarro.
Blanco hielo, es de lluvia mensajero.
Al loco y al fraile, aire.
De cualquier nube sale un chubasco.
¿saldrá humo de una chimenea apagada?.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
La palabra es playa, el silencio oro.
Ni carbón ni leña compres cuando hiela.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Yo que callo, piedras apaño.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
El que se quemo con leche hasta las cuajadas sopla.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
De la nieve no sale más que agua
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
Atáscate, que hay lodo.
Tras cada pregón, azote.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
Aunque mucho suena, solo echa aire la trompeta.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
Fuego sin humo puede haber; pero humo sin fuego no puede ser.
Cuando en Mayo hay lodo, no se pierde todo.