La vaca puede ser negra, pero la leche sale blanca.
Beso, queso y vino espeso.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
La mentira busca el rincón.
La suavidad domina más que la ira.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Una mano lava la otra, y ambas lavan la cara.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
Quien sube como palma baja como coco.
Lo que de la boca sale, del corazón procede.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
El comedido sale jodido.
Mucho sabe quien callar sabe.
Más duro que rulo de estatua.
En quien nada sabe, pocas dudas caben.
Es más vago que la quijá de arriba.
¿Qué hacer, Gaspar?. Como para cenar.
Cuando en Abril truena, noticia buena.
Dios da la harina y el Diablo la maquila.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
El agua se purifica fluyendo; el hombre, avanzando.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
A ése le gustaría volar, pero le faltan las plumas.
El llanto sobre el difunto.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Antes de criticar a alguien asegúrate de que no tengas tú la nariz tapada de tsampa.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
Sin padrino no se hace ni el milagro del Santo Cucarro, que con agua y tierra hacía barro.
Mala yerba, mucho crece.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Échale guindas al pavo.
Esta más caliente que pepita en comal.
Para las verrugas, saliva en ayunas.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
No le busques ruido al chicharrón.
A tal puta, tal rufián.
Callando el necio, se hace discreto.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
De caballo overo, ni la crin ni el cuero.
Cocido o crudo, en el fuego estuvo.
Todo lo que el médico yerra lo tapa la tierra.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Lo que esconde el más allá, tras la muerte se sabrá.
El jornal del pobrete, por la puerta entra y se va por el retrete.