Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Más perdido que un moco en una oreja.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
Alza en Mayo y bina en Junio, cogerás poca paja y grano ninguno.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
El que juega con fuego, se quema.
Cuando un sábado al anochecer veas nubes pardas, al otro día domingo.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Enero mes de frío, nieve y puchero.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
El borriquito delante, para que no se espante.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Dios castiga sin palo ni piedra
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Agua corriente, agua inocente.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
Vino puro y ajo crudo, hacen andar al mozo agudo.
Echar confites a un cochino, es desatino.
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.
A lo hecho, pecho.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Esquílalas pero no las desuelles
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
Secreto a voces.
Agua por Virgen de Agosto, quita aceite y agua el mosto.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Al hombre de rejo, vino recio.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
La sangre, pesa más que el agua.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
No se debe escupir al cielo.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
Pasará, sea lo que sea.
No puedes tapar el cielo con la mano.
El hablar, es más fácil que el probar.
Vuela el tiempo y nos arrastra en su vuelo.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
En llegando San Antón, ninguna niebla llega a las dos.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
A gran calva, gran pedrada.
Debajo de la base de la lámpara está oscuro.
Ligero como el ave de San Lucas.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.