Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
Buena es la nieve, sí en enero viene.
La sierra, con nieve es buena.
Febrero el corto, el pan de todos.
La leña torcida da fuego recto.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Dinero de canto, se va rodando.
El brasero, llega mejor a los primeros.
El que tenga rabo de paja, no se arrime a la candela.
Lo que se da al pobre se guarda en el cielo.
Llegar a punto de caramelo.
El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
Los fusiles y cañones, lubricarlos con razones.
El hable es plata, el silencio es oro.
Los votos hechos durante la tormenta se olvidan al llegar la calma.
Haciendo de sobrino quematela al fuego y llevatela al rio.
Las paredes oyen.
El que sacrifica su conciencia a la ambición quema una pintura para obtener las cenizas.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Caerle como pedrada en ojo tuerto.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
A un fresco, un cuesco.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Esta es la gota que derramo el vaso.
Propagación mear no espuma.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
Variante: A caballo dado no se le ve (el) colmillo.
No importa que en el valle haya sombras, si en la montaña brilla el sol.
Las cosas de palacio van despacio.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Salud y pesetas salud completa.
Cojo con miedo, corre ligero.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
Más da el duro que el desnudo.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.