Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Bolsa llena, quita las penas.
Lleno de pasión, vacío de razón.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
A buen bosque vas por leña.
Valgan las llenas, por las vacías.
Cual más, cual menos, toda la lana es pelos.
¡Una sopa de tu propio chocolate!.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
El que tiene ictericia, todo lo ve pajizo.
Orden y contraorden, desorden.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
El que no cojea, renquea.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
Caballo hermoso, de potro sarnoso.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
A confesión de parte relevo de prueba.
La barriga llena da poca pena.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
Nadie busca ruido con su dinero.
A bloque, la casa en roque.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Hace un frío que se hielan las palabras.
Lo que tiene mal olor, perfumado huele "peor".
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
Libro prestado, libro perdido.
Leña de romero y pan de panadera, la bordonería entera.
Iráse lo amado y quedará lo descolorado.
Más viejo es el viento y aún sopla.
El que apura su vida, apura su muerte.
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
Tu secreto debe pasar a ser parte de tu sangre.
El trabajo duro purifica el espíritu.
Nieve en octubre, siete lunas cubre.
Ayatola no me toques la pirola.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Cada día olla, amarga el caldo.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Riña de amantes, agua referescante.
Le dijo la sartén al cazo.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
El pienso "conocimiento", no es para todo jumento.
Mal haya la pájara que en su nido caga.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Por las faldas se sube a las montañas.
A la mujer y al papel por detrás has de ver.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud