Dar un cuarto al pregonero.
Las piedras rodando se encuentran.
Compañía, ni con la cobija.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Invierno claro ni en verano nublado.
Secreto bien guardado, pliego lacrado y sellado.
Pasito a pasito, se va muy lejitos.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
No caga el asno tan hondo, que no suba el husmo en somo.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Carga que con gusto se lleva, no pesa.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
En la boca del horno se quema el pan.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Flores pintadas, no huelen a nada.
Un granuja es suave como el algodon; un estúpido es duro como el hierro.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Para el postrero no hay cuchara.
Al agua corriente y al cristal, no se le pega na.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Hablar bajo y obrar alto.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
Al hombre duro, lanza en mano y vino puro.
Todas las cosas pasan como el viento.
El que callar no puede, hablar no sabe.
Las cosas caen por su propio peso.
Lo poco, nunca dio mucho.
Por lo demás, paciencia y barajar.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Pedir peras al olmo.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Por el color se vende el paño.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
La palabra emitida no puede recogerse.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Como el gazapo, que huyendo del perro dio en el lazo.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
Abril, lluvias mil.
El bobo si es callado, por sesudo es reputado.
Solo los recipientes vacíos resuenan y se oyen a gran distancia
No hay nada nuevo bajo la capa del cielo.