Claridad, y no en el caldo.
pajero como tenedor de oveja.
La mujer del césar, no solo ha de ser honrada, sino que lo ha de parecer.
O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
A enemigo que huye, puente de plata.
El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.
Quien hace lo que puede no está obligado a más.
El que la hace, la paga.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Si las paredes hablaran.
Vive y deja vivir.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
El que manda, no va.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
Sacar los trapos al sol.
El que paga a lo primero, pierde a lo postrero.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Todo lo que hagas por depecho, estará mal hecho.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Cada pez en su agua.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
En vender y comprar, no hay amistad.
El hablar bien, poco cuesta.
La justicia cojea, pero llega.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
Pasión tapa los ojos a la razón.
¿Fiado?. Mal recado.
Hombre cortés, de todos estimado es.
Cada cual en su corral.
Pereza, llave de pobreza.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Los bienes son para remediar los males.
Quien tenga tiempo que no espere
Negocio que no da para llegar a las diez, mal negocio es.
Se puede juzgar a un hombre por su nación, pero no a una nación por un hombre.
Entra, bebe, paga y vete.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.