Tanto ganado, tanto gastado.
De padres asientos, hijos taburetes.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
Navarro, ni de barro
Los hijos son lo que la madre quiere.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
No saber una jota.
Dinero de canto, se va rodando.
Ponerle el cascabel al gato.
Hay que convivir; pero no conbeber.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
Caballo manso, tira a malo; mujer coqueta tira a puta; hombre bueno tira a pendejo.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Con los descuidados, medran los abogados.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
Si hay trato, amigos pueden pueden ser el perro y el gato.
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
Secreto a voces.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
A persona lisonjera no le des oreja.
Casamiento malo, presto es concertado.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
El que pretenda agradar a todos en lo que hace, se incomodará y no contentará a nadie.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Benavente, buena tierra y mala gente.
Impedir lo que ha de ser, no puede ser.
Todos dan consejo y pocos lo toman.
Hablando la gente se entiende.
Año de nieves, año de bienes.
De lo que no sabes, no hables.
La cara bonita y la intención maldita.
Poco dinero, poco sermón.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
Claridad, y no en el caldo.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
Hijos y hogar, son la única verdad.