Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Burlas que son veras, otro las quiera.
La medicina cura, la naturaleza sana.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Antes que el deber está el beber.
A quien nada quiere, todo le sobra.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
La práctica vale más que la gramática.
A quien vela, todo se le revela.
Más vale puta moza que puta jubilada.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
Domingo sucio, semana puerca.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Bodas largas, barajas nuevas.
Quien debe y paga, no debe nada.
La educación y el conocimiento son la base de la libertad.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
La naturaleza tiene que obedecer a la necesidad.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Ir por los extremos no es de discretos.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
Nadie da nada a cambio de nada.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Emplearse en cualquier bobada, es mejor que no hacer nada.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Deuda pagada, otra empezada.
Guardado el dinero, no pone huevos.
Bastante colabora quien no entorpece.
Agua de Duero, caldo de pollos.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Hacer buenas (o malas) migas.
Tanto ganado, tanto gastado.