Madre acuciosa, hija vagarosa.
Este es el hombre de la Paula Pasos.
No des consejo a quien no te lo pide.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Carta cerrada, si no la abres no dice nada.
Hombre refranero, medido y certero.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Faldas largas, algo ocultan.
En la duda, ten la lengua muda.
Confesión obligada, no vale nada.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
El Rey reina, más no gobierna.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
Nadie toma lo que no le dan.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
De lunes a martes, poco se llevan las artes.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Reyes y mujeres no agradecen.
Mediado enero, mete obrero.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
Ocio, ni para descansar.
Quien da el consejo, da el tostón.
Gente de navaja, poco trabaja.
Quien se excusa no indagado, en el asunto está untado.
Cualquiera es gobernador, si le otorgan ese honor.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Quien bien quiere, bien obedece.
El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
Vale más medir y "remedir", que cortar y arrepentir.
Cuando se mueve el alcalde, no se mueve en balde.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
Antes di que digan.
El que pide lo justo, recibe migajas.
Lo dicho, dicho está.
Madre dispuesta, hija vaga.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Amor de corneta, de diana a retreta.
Muchos respetan el poder del rey, todos respetan el poder de la espada