Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
La mujer poco entendida, se casa sin tomar medidas.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
Hacerte amigo del juez
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
La mejor lotería, es una buena economía.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Ni quiero ni rechazo nada de modo absoluto, sino que consulto siempre las circunstancias.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
Bien casada, o bien quedada.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
Hay que tener los pantalones en su sitio.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
La malicia hace sucias las cosas limpias.
Al mal dar, tabaquear.
Hablar a tiempo requiere tiento.
La manda del bueno no es de perder.
Las cosas en caliente pegan.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
Buen moro, o mierda u oro.
Mejor precavido, que arrepentido.
La mejor defensa es el ataque.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Hay que darle el beneficio de la duda.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Bastante tiene que hacer el que estudia para complacer a los tontos.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
Lo que puede hacerse en cualquier momento no se hará en ningún momento.