Por rico que sea un hombre, ha menester al pobre.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Tierra por medio, para poner remedio.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Hablar poquito, y mear clarito.
A quien mucho tiene, más le viene.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
La virtud loada, crece.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Cual es el rey, tal es la ley.
Razón no requiere fuerza, ni fuerza requiere razón.
Dios no le da problema a nadie que no pueda resolverlo.
Dar antes que amagar.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Antes que el deber está el beber.
Si no valiese por testamento, valga por codicilo.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
Jugar y nunca perder, no puede ser.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
Inteligencia y belleza: gran rareza.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
Cacarear y no poner, bueno no es.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Costumbre hace la ley.
Mas vale ser rico y sano, que pobre y enfermo.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.