Los argumentos del más fuerte siempre tienen más peso.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Pase mayo, y pase pardo.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Sabe tanto, que sabe a mierda.
La naturaleza proveerá.
No hay nada que a Dios se resista, ni que se esconda a su vista.
Según es el dinero, es el meneo.
Quien acomete vence.
Con afán ganarás pan.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
El hablar, es más fácil que el probar.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Difama, que algo queda.
El que a burros favorece, coces merece.
No basta parecerlo, hay que serlo.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
Hacerle a uno la pascua.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Para hacer el bien no hay que pedir permiso.
Interés, cuánto vales.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Cargos son cargas.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Fingir ruido por venir a partido.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Arriba canas y abajo ganas.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
De lo perdido, lo que aparezca.
Lo imposible, en vano se pide.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
La necesidad hace parir hijos machos.
Andar y callar, eso es negociar.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Iglesia, o mar, o casa real.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
Dame un pijo y te traeré un hijo.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.