Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Hombre lisonjero, falso y embustero.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Este se mete como Juan por su casa.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
En sociedad enferma, individuo sano más raro que ave rara.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Cosa muy querida, presto perdida.
Indios y burros, todos son unos.
Pobre pero honrado.
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Indio con puro, ladrón seguro.
Dama tocada, dama jugada.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Para el olvido, el ausente no es más que un muerto viviente.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Hijos casados, duelos doblados.
Amigos pobres, amigos olvidados
Este es el hombre de la Paula Pasos.
El que no encuentra amigos, por algo será, yo digo.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
El caballero y la dama, también lo son en la cama.
Cada uno es artífice de su ventura.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
El mundo es un mercado, o serás ladrón o serás robado.
No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
El que muda de amo, muda de hado.
Cada cual es hijo de sus obras.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.