La honestidad es un vestido de oro
Quien se excusa se acusa.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
Antes di que digan.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Nobleza obliga.
Con gente mal criada, nada.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
Hombre refranero, medido y certero.
Quien guarda valores, padece temores.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
En quien nada sabe, pocas dudas caben.
Dicen que el hombre no es hombre hasta que no oye su nombre de labios de una mujer.
Todo hombre tiene su manía.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
A mi, mis timbres.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
Un alma sola, ni canta ni llora.
Dame pan y llámame perro.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Obra común obra de ningún.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
Chico de plaza, chico de mala raza.
Ruin es quien por ruin se tiene.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Dice San Ginés que el que tiene cara de bruto lo es.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.