La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
Más ordinario que una monja en guayos.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Si el caballo no sube, el burro mucho menos.
Los pesos y los pesares, en algo son similares.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar.
Después de un gustazo, un trancazo.
El que bien ama, tarde olvida.
Guarda bien: pero no tanto que no halles lo guardado.
No habiendo lomo, de todo como.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Burla pesada, en veras acaba.
El que está a las duras, está a las maduras.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
No fío, porque pierdo lo mío.
El diez de Abril, al cuco verás venir.
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
De un mal pagador, consigue lo que puedas.
Caballo sin espuela, barco sin remos ni vela.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Es tonto, pero se mete en casa.
Compra con tu dinero, y no con el ajeno.
El que no pierde, algo gana.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Pensé que, creí que, son amigos de Don Tonteque.
Los pies van donde va el corazón
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
Esta muy pelón el indio para poder hacerle trenzas.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
No hay don sin din.
A poco pan, tomar primero.
Dicen y dirán que la pega, no es gavilán.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
No hay que pedirle peras al olmo.
La buena hilandera, con el rabo del asno, hilaba su tela.
Darle castañas al castañero, tiene salero.
En casa del herrero, asador de madero.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
Cuando el gato se va, los ratones dirigen el kolo.
La pereza hace todas las cosas difíciles.
La cuña que más aprieta, palo es de la misma horqueta.