Nadie se meta donde no le llaman.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Dámela morena y graciosa, y no blanca y sosa.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Hombre chiquitín, bailarín y mentirosín.
Al pan pan y al vino vino.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
El mucho joder "excompone" el cuerpo.
Más sordos y cegatones, quienes no aceptan razones.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
Enero, frío o templado, pásalo abrigado.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
El cliente siempre tiene la razón.
Mano lavada, salud bien guardada.
Cuanto más viejo más pellejo.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
La mejor bellota es para el peor marrano.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Al viejo pelele, todo le duele.
Para decir que el toro viene, no es menester tantos arrempujones.
El que no te ama, burlando te difama.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Si te muerde el escorpión, traigan la pala y el azadón.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
Variante: El pez grande se come al pequeño.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Mal oledor, mal catador.
Piensa la araña que todos son de su maña.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Abriles y condes, los más traidores.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Buey suelto, rey muerto.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Juego y bebida, casa perdida.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
Más ordinario que una monja en guayos.
Piensa el avariento que gana por uno y gasta por ciento.