El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Beber por jarra penada, no me agrada.
Porfía mata venado, que no venablo.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Por robar la carne el gato, se colgó en el garabato.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.
Pueblo chico infierno grande.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
Bebo poco, más quierolo bueno.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
Roma, acuerdos y locos doma.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Ingratos hacen recatados.
Camino robado, al otro día, sin gente.
Compra de quien heredó, no compres de quien compró.
Cague la espina quien se comió la sardina.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Matar dos pájaros con una piedra.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
Baila Antón según le hacen el son.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
No oigo, soy de palo.
El haragán es el hermano del mendigo.
A un fresco, un cuesco.
El padre para castigar y la madre para tapar.
La mentira es animal de quinta vida.
Las cosas se toman según de quien vengan.
El que mea y no pee, es como el que va a la escuela y no lee.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
Es del hombre condición, como del cabrito, o morir muy pequeñito o llegar a ser un cabrón.
Árbol que no frutea, bueno es para leña.
Quien busca, halla.
Mala yerba, mucho crece.
La mala fe, no pare hembra.
Cada palito tiene su humito.
Hombre de buen trato, a todos es grato.
El burro de San Vicente carga la carga y no la siente.
Al roble no le dobles.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Está como padre, que le llevan la hija.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.