Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Hortelano tonto, patata gorda.
La mujer y la gallina, pequeñina.
De los hijos, el que muere, el más querido.
Libro prestado, libro perdido.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Barba a barba, vergüenza se cata.
El tropezón enseña a sacar el pie.
El que algo debe, no reposa como quiere.
El que avisa no es traidor.
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Mande quien pueda, y obedezca quien deba.
Los casados, casa quieren.
En el pedir no hay engaño.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
El pájaro no se caga en el nido.
Pan ajeno, caro cuesta.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
En enero, el besugo es caballero.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
El que quiere besar, busca la boca.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
Quien tiene madre puta no es huérfano.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
Para el avaro, todo es caro.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
Más vale la sal, que el chivo.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
De petaca ajena, la mano se llena.
El amo no siempre tiene razón, pero es el amo.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
No vengas a asustar con el petate del muerto.
Hemos remado bien dice la pulga, cuando el pescador ataca.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
Darle a uno mala espina.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Beber por jarra penada, no me agrada.