Si vas para volver, no vayas.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
A fullero viejo, flores nuevas.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
Todos dan consejo y pocos lo toman.
No hay rey traidor y papa excomulgado.
No falta de que reirse.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
Al espantado, la sombra le basta.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
A quien se mete a redentor, lo crucifican.
El buscador es descubridor.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Quiéreme poco pero continúa
A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.
El amor y el interés se fueron al campo un día, pero más pudo el interés que el amor que le tenía.
Al hombre de rejo, vino recio.
A buey viejo, pasto tierno.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Hombre intranquilo vale por diez.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
El que no ayuda, estorba.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
Un muerto abre los ojos al vivo.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Le da siempre algún recelo, al calvo que pierde un pelo.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Si quieres que te aprecien, muere durante un viaje.
Un mal pequeño es un gran bien.
Ni raja, ni presta el hacha.
Fue el hombre por maduro, y lo pusieron verde.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
Dios da, nunca vende.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
Más vale "alli corrió", que "alli murió".
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Destruye al león cuando solo es un cachorro.
En ningún apostolado falta un judas.