Mujer refranes, o coja o puñetera.
Es mejor callar que con tontos hablar.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
Solo una puerta no abre el martillo de oro: la puerta del cielo.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
Compañía de dos, mi perro y yo.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
Atáscate, que hay lodo.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
El buen vino sin ramo se vende.
Aceite de oliva, todo el mal quita.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
De ese infierno no salen chispas.