En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
Mientras dura, vida y dulzura.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
La vida da muchas vueltas.
Es viejo, pero no pendejo.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
Bien vivió quien bien se escondió.
La conciencia vale por cien testigos.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Viejo es Pedro para cabrero.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
La contemplación del vicio es vicio.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
Más dañado que agua de florero.
La generosidad consiste en dar antes de que se nos pida.
Nadie diga de ninguno porque no diga de el alguno.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
El que a feo ama, bonito lo ve.
Dios nos libre de sufrir, todo lo que le cuerpo puede soportar.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Ni quito ni pongo rey.
No entres de golpe en casa ajena: llama a la puerta y espera.
Haz bien; pero mira cómo y a quién.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Paja al pajar y barberos a rapar.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Juntos por el mundo van el bien y el mal.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
El asno solo en la muerte halla descanso.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Obra acabada, a dios agrada.