Quien no arrisca, no aprisca.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
Si no es Juan, es Pedro.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Todo lo hace bien el hombre de bien.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
Pan no mío, me quita el hastío.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:11-12
Atender y entender para aprender.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
Obsequiar a Buda con flores regaladas.
Al buen callar, llaman Santo.
No tengas miedo de una pequeña curva para enderezar una recta.
A traidor, traidor y medio.
No desprecies el consejo de los sabios y los viejos.
Papel, testigo fiel.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
El amor no respeta a nadie
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Ni para Dios, ni para el diablo.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
El cliente siempre tiene la razón.
La ingratitud seca la fuente de la piedad.
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
Quien desprecia, comprar quiere.
Compañía, ni con la cobija.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Bien casada, o bien quedada.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Con el favor no te conocerás, sin él no te conocerán.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Acúsole porque pisó el sol.
Queriendo hacerlo mejor, a veces estropeamos lo que está bien hecho.
Contigo no quiero tratos, pero con tu hermano sí, que me paso buenos ratos.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
A las obras me remito.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Más vale el placer que dura un momento que el dolor que dura una vida.