Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Nunca me arrepentí de lo que no dije.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
Remienda paño y pasarás año.
Hasta que sea pasado, no digas mal del año.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Paciencia y barajar.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Del uso viene el abuso.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Por sostener el error, se cae en otro mayor.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Favorecer, es por norma perder.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
De descansar, nadie murió jamás.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
Un dolor alivia otro dolor, y un amor cura otro amor.
Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
A palabras necias, bofetones.
Antes de que acabes, no te alabes.
De quien se ausentó, hacemos cuenta de que se murió.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Hay que dar tiempo al tiempo.
Amor hace la llaga, y él, la sana.
Dejadle correr, que él parará.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Eso no te lo despinta nadie.
Males comunicados, son aliviados.
Quien tiene madre, muérasele tarde.
Hombre cortés, de todos estimado es.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Pedo con sueño no tiene dueño.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
Amigo que no da, poco me importa ya.