Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Nadie es culpable, hasta que no se demuestre lo contrario.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Quién come para vivir, se alimenta; quién vive para comer revienta.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Es fácil ser rico y evitar mostrarse orgulloso, es difícil ser pobre y evitar ser gruñón.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Beber sudando agua fría, catarro o pulmonía.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Saber amar es mucho saber.
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
Ovejas bobas, donde va una, van todas.
Nadie experimenta en cabeza ajena.
Quien gasta todo lo que gana, nunca engorda la marrana.
Una copa a las once, son once a la una.
Esconder la ignorancia es hacerla crecer.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
La ignorancia es la madre de la felicidad.
Si tienes un sirviente perezoso, pon la comida delante de él y mándalo a un recado.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
Dar tiro.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
Montado sobre un tigre, difícilmente se puede bajar.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Pena de muerte tiene el que a viejo no llegue.
Bueno es lo bastante y malo lo sobrante.
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
Qué te crees la última chupada del Mango!
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Una buena dote es un lecho de espinos
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
El que se ajunta con gato aprende a maullar.
No dar ni recibir, sin escribir.
Palos con gusto no duelen.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Mal ajeno es ruin consuelo.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
Según sea el paño, hazte el sayo.
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.